sábado 24 de octubre de 2009

Carta a los Senadores

C.C. SENADORES Y SENADORAS DE LA REPUBLICA


                                    Jugar con la paternidad de la Ley de Ingresos y Miscelánea Fiscal 2010: Es un acto de profunda inmadurez política e incongruencia por parte de los diputados, que ahora reniegan de sus acciones consumadas con su voto de aprobación en la Cámara de Diputados, como quién tira la piedra y esconde la mano; sin darse cuenta que no estamos en tiempos de ceguera y que el voto de castigo se cobra en las urnas.

Nos encontramos las mexicanas y mexicanos en un momento histórico frágil, azotados por los simples catarritos que se volvieron pulmonías en todo el país; en un estado democrático muchas veces criticable, donde a la menor insensibilidad estamos al borde de un estallido social, propio de la desigualdad, la inconformidad y la intolerancia de los atropellos hacia las y los ciudadanos.

Los diputados, con minúsculas, ya aprobaron su paquete fiscal 2010, donde los afectados como siempre son mayormente los pobres. Con el incremento del IVA del 15 % al 16 % y del ISR del 28 % al 30 %, más el impuesto agregado al internet y a la telefonía del 3 %, NO se beneficia a los mexicanos, por el contrario, deterioran las finanzas familiares, incrementando el número de pobres pagando impuestos más caros con los mismos sueldos de siempre.

En México, a diferencia de algunos países más igualitarios, el cobro de impuestos representa una carga que no beneficia a todos y que por el contrario ha logrado un cambio sustancial en la desigualdad económica. Donde se cobra a pocos, se reparte poco y se gasta mayormente en los ejercicios de los diferentes niveles de gobierno en gasto corriente.

Como Cámara revisora, ustedes, los Senadores tienen en sus manos la facultad de modificar la Ley de Ingresos y Miscelánea Fiscal 2010, aprobada por los diputados que ahora reniegan de su paternidad, -porque maternidad seguramente no tiene-.

Señoras y Señores Senadores es necesario: Impulsar el crecimiento sostenido a través de políticas económicas coherentes, en un marco de disciplina fiscal que garantice el fortalecimiento de las finanzas públicas, a través de una recaudación más efectiva y eficiente. Que se traduzca invariablemente en un sistema fiscal equitativo y progresivo, un nuevo esquema fiscal con más facilidades e incentivos a los contribuyentes cautivos, que permita ampliar su base de contribuyentes, “con impuestos claros y equilibrados”, producto de una mejora al Sistema de Administración Tributaria.

No necesitamos más impuestos injustificados haciendo boquetes en la economía familiar, sino un sistema de recaudación fiscal “moderno, efectivo, eficiente y transparente”, con impuestos claros y equilibrados, que estimulen el pago de ellos y dejen de representar una carga sino un beneficio para todos.

Urge un Estado capaz de atender eficazmente la lucha contra la miseria y la degradación social, capaz de desarrollar mecanismos para el desarrollo de actividades productivas generadoras de empleo, amén del desarrollo de una nueva política económica que desate el crecimiento. No un Estado en la constante búsqueda de la marginalidad de los mexicanos.

Así es qué Señoras y Señores Legisladores, si no pueden con la encomienda que les han conferido los mexicanos a través de su voto “RENUNCIEN”; si no son capaces de representar los intereses de todos los ciudadanos “RENUNCIEN”; si les queda sobrado el empleo que les hemos dado los mexicanos “RENUNCIEN”, México y los Mexicanos no necesitamos de incompetentes.

ATENTAMENTE

C.L. ÓSCAR CAMPOS BENÍTEZ



ESTADO DE MÉXICO, 24 DE OCTUBRE 2009

miércoles 21 de octubre de 2009

estado ¿laico?

Pese a los diferentes tipos de percepciones del estado laico en México, es incongruente pensar en él, al mantener posturas un tanto cuanto sumisas a los reclamos y exigencias del clero católico y agregados. Pues el estado laico obedece a intereses puramente ciudadanos, que por su propia naturaleza rebasan a los intereses de unos cuantos que nada tienen que ver con los intereses colectivos y netamente de ciudadanos libres o bien en busca de serlo.
La laicidad no sólo defiende el avance humano hacia el evolucionismo y una responsable educación sexual, sino también la libertad de pensamiento, por lo que la Laicidad, es sin duda, un requisito indispensable de cualquier democracia.

En México, el Estado Laico enfrenta una de sus más grandes crisis, poniendo en tela de juicio el actuar de sus gobernantes y la calidad de la democracia que se vive en el país, pues lejos de actuar en pro de la laicidad, se privilegian intereses de grupos conservadores, cediendo a las exigencias del Episcopado Mexicano y a la ultra derecha mexicana en general.

Es incoherente pensar en un estado laico cuando personajes como el Cardenal Norberto Rivera Carrera, se valen de sus encomiables amistades para frenar iniciativas que nacen desde la sociedad civil y responden a las necesidades reales y demandas históricas de la ciudadanía en busca de su libertad.

Un ejemplo claro sin duda: Cuando se veto una de las principales iniciativas vanguardistas que se presentaban ante la Asamblea Legislativa del DF, que por su origen daba un gran paso hacia el reconocimiento de las libertades personales y el derecho a decidir, pero que gracias al entonces Jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador y su entrañable “amigo” el Cardenal Rivera fue de plano vetada y casi extirpada de las conciencias de la entonces legislatura; Pero pocamente callada en la sociedad civil que mantuvo como siempre una constante lucha por el reconocimiento a sus derechos y libertades, logrando años más tarde en otra legislatura y con otro Jefe de Gobierno se aprobaran: La despenalización del aborto hasta las doce primeras semanas, Las Sociedades de Convivencia y la Reasignación Sexo Genérica. “Claro no sin antes amenazar la iglesia católica a los asambleístas con excomulgarlos y que se iban a ir al infierno, si aprobaban esas iniciativas”.

Estas iniciativas desataron a las buenas conciencias de nuestro país, quienes ni tardos ni perezosos se rasgaron las vestiduras e hicieron suya la lucha y salieron con rosarios en mano a intentar callar las voces profanas, toda vez merecedoras de la hoguera y demás torturas de la madre inquisición, que por fin callaran las herejías inconcebibles del ser cuasi moderno que está en la búsqueda de llegar a ser un ciudadano libre.

A toda velocidad en más de diez Congresos Locales se motivaron iniciativas que de una vez por todas dieran un revés y penalizara el aborto incluso en las víctimas de violación, buscando callar de tajo a esas revolucionarias del pensamiento que siquiera llegaran a pensar en ser libres, coartando efectivamente su derecho a decidir. Evidenciando con esto la influencia de los grupos conservadores sobre algunas conciencias moralistas que se aferran a vivir en siglos pasados, sin importarles atentar con esto al estado laico y de derecho.

Sumado a esto… “El paroxismo de la estupidez” que grupos destacadamente moralistas y conservadores se atrevan a pedir y exigir que se supriman de los libros de texto gratuito distribuidos por la Secretaría de Educación Pública, los temas de educación sexual, al punto de llegar a arrancar hojas de los libros y quemarlos públicamente, como si se tratara de tiempos remotos.

Inluso una luchadora incansable de la buena moral y la religión, la diputada PANista “Paz Fernández Cueto”, se ha dedicado a redactar un libro anexo para los libros de biología de secundaria, donde nos hace el favor de redactar de su ronco y santo pecho, lo que según ella los padres mexicanos quieren que se les enseñe a sus hijos en las escuelas públicas en materia de educación sexual, “labor tan noble y altruista sin duda”, pues desde su particularísimo punto de vista los libros realizados por reconocidas editoriales carecen de seriedad y apego a su loable labor docente en temas de educación sexual, pues hasta son ofensivos e incitan a los pupilos de las escuelas públicas a experimentar lo aprendido.

Para rematar últimamente el vocero del Episcopado Mexicano y el Cardenal Rivera, se han manifestado en contra de Emilio Álvarez I. candidato a ser el nuevo ombudsman de la CNDH, pues es un destacado abortista y no los quiso apoyar en su controversia contra la despenalización del aborto en la ciudad de México. Hecho no sólo reprochable a la iglesia católica en México, pues parece ser que cuanto más se les insiste en respetar la laicidad que supuestamente debe existir en México, más quieren meter las narices donde no les importa, argumentando que son libres de opinar, claro sin asumir los costos e implicaciones que conlleva que lo hagan de manera irresponsable.